KATUNA es una palabra kichwa. Pero el kichwa no es una lengua muerta que solo aparece en nombres de empresa o en libros de historia — es una lengua que se habla activamente hoy, en 2026, por cientos de miles de personas en Ecuador.

Reconocimiento oficial, no solo tradición

Desde la Constitución de 2008, el kichwa es, junto al castellano y el shuar, idioma oficial de relación intercultural en Ecuador. No es un reconocimiento simbólico sin consecuencia: la Asamblea Nacional tradujo formalmente la Constitución completa al kichwa, y la ley exige su uso en la Educación Intercultural Bilingüe en las zonas donde predomina.

Cuántas personas lo hablan hoy

Las fuentes varían en la cifra exacta — desde aproximadamente 500.000 hasta más de un millón de hablantes activos en Ecuador, dependiendo de la fuente y la metodología de conteo. Lo que no varía entre las fuentes es que se habla en 13 provincias del país, y que es una de las 14 lenguas ancestrales reconocidas, dentro de un Ecuador donde conviven 18 pueblos y 15 nacionalidades indígenas.

Kichwa, no quechua — una diferencia real

El kichwa es la variante ecuatoriana de la familia lingüística quechua, la familia de lenguas indígenas más extendida de Sudamérica. Pero no es idéntica al quechua que se habla en Perú o Bolivia — la variante ecuatoriana, por ejemplo, no usa las vocales «e» ni «o» (de ahí que se escriba «kichwa» y no «quichua» ni «quechua» en su forma actualizada). El alfabeto unificado del kichwa ecuatoriano se ratificó en 1998.

Una lengua que también organizó el comercio

La misma lengua de la que viene nuestro nombre fue, durante siglos, la lengua en la que se organizó buena parte del comercio del Ecuador antiguo — las rutas de intercambio entre costa, sierra y Amazonía que conectaban productos tan distintos como la sal, la concha Spondylus y los textiles. Escribimos aparte sobre los mindaláes, los comerciantes especializados que recorrían esas rutas — el antecedente histórico más directo de lo que hace KATUNA hoy.

Por qué elegimos nombrar así a nuestra empresa

No elegimos el kichwa por exotismo. Lo elegimos porque es una lengua viva, oficial, hablada por cientos de miles de ecuatorianos hoy mismo — y porque katuna, la palabra específica que da nombre a nuestra empresa, describe exactamente lo que hacemos: vender, comerciar, conectar.